Los residentes y negocios de esta localidad llevan días sin servicio de telefonía móvil, afectando a las principales operadoras y bloqueando la actividad económica de la zona.
CASILLAS DEL ÁNGEL – Lo que comenzó como un fallo puntual se ha convertido en una crisis de comunicación para los más de 600 habitantes de Casillas del Ángel. Por segunda vez en menos de diez días, la localidad se encuentra prácticamente incomunicada, afectando a clientes de Vodafone, Orange, Simyo, MásMóvil y Jazztel.
Un apagón de datos y voz que asfixia al pueblo
La situación no es nueva. Según denuncian los vecinos, el primer gran corte se produjo los días 26 y 27 de febrero. Tras un breve respiro, la pesadilla ha regresado con mayor fuerza: los días 4, 5 y 6 de marzo el servicio ha vuelto a caer, manteniéndose la incidencia activa en la actualidad.
Este «apagón digital» no solo afecta a las comunicaciones personales, sino que ha golpeado directamente al tejido económico local:
- Comercios y negocios: Los terminales de punto de venta (TPV) no funcionan, impidiendo el cobro con tarjeta.
- Emergencias: La imposibilidad de realizar llamadas de auxilio genera una grave inseguridad ciudadana.
- Movilidad: Muchos vecinos se ven obligados a desplazarse a otras zonas de la isla simplemente para poder consultar el correo o realizar una gestión telefónica básica.
La AAVV «Buenos Amigos» pasa a la acción
Ante la falta de soluciones por parte de las operadoras, la Asociación de Vecinos Buenos Amigos ha elevado una reclamación formal al Consejero de Comunicación del Cabildo Insular. En un escrito contundente, la asociación denuncia una «situación de desamparo» y exige tres puntos clave:
- Intervención Institucional: Que el Cabildo exija explicaciones inmediatas a las operadoras sobre el origen de estas averías.
- Garantía de Servicio: Inversiones técnicas para que estos cortes no se conviertan en un problema estructural del pueblo.
- Compensaciones económicas: Que las compañías apliquen de oficio descuentos en las facturas por el servicio no prestado.
«No podemos permitir que en pleno 2026 un pueblo entero quede aislado sistemáticamente. Es una deficiencia que afecta a nuestros derechos más básicos», señalan fuentes vecinales.

