Tradición y Comunidad: El Auge de la Bola Canaria en Casillas del Ángel

En el corazón de Fuerteventura, el pueblo de Casillas del Ángel se ha convertido en un vibrante epicentro de la Bola Canaria, un deporte que es mucho más que un juego: es un símbolo de identidad y convivencia intergeneracional. Bajo el paraguas del Club Deportivo Terachi, esta disciplina ha encontrado un terreno fértil para crecer junto a otras actividades como el ciclismo, el trial y la popular Ruta del Queso.

Lo que comenzó hace apenas cuatro años como una iniciativa para recuperar tradiciones, hoy es una realidad consolidada. Desde hace tres años, los equipos de Casillas del Ángel están federados y compiten con orgullo en la Liga Insular, demostrando que la destreza y el temple no entienden de edades.

Un equipo para cada generación

La familia de la bola en el pueblo está compuesta por unas 30 personas, distribuidas en tres formaciones que representan la diversidad y el talento local:

  • Casillas del Ángel A: Liderado por su capitán Gregorio, este equipo de 7 jugadores destaca por su veteranía y estrategia en el campo.
Equipo Casillas del Ángel B
Equipo Casillas del Ángel B
  • La Solana (Femenino): Un grupo compuesto por 11 jugadoras bajo la capitanía de Conchi, que se ha convertido en un referente del deporte femenino en la zona.
  • Casillas del Ángel B: Con Adeun al frente, este equipo de 7 jugadores completa la representación masculina con entusiasmo y competitividad.
  • A lo que hay que sumar iniciativas particulares como el equipo Nexus Casillas.

Uno de los pilares más inspiradores de este proyecto es su cantera. El club fomenta activamente el deporte entre los más jóvenes, entrenando a niños y niñas mayores de 8 años. Ver competir y compartir espacio a deportistas en un rango de edad que va desde los 8 hasta los 84 años es un testimonio vivo del poder integrador de la Bola Canaria.

Equipo infantil en pleno entrenamiento
Equipo infantil en pleno entrenamiento

Salud y Convivencia en la Cancha

Los entrenamientos se llevan a cabo dos días a la semana en las instalaciones anexas al Centro Cultural, donde se ubican los dos campos de bolas. Pero, ¿qué beneficios aporta este deporte a sus practicantes?

  1. Salud Física: Es un ejercicio de bajo impacto ideal para mejorar la movilidad, la coordinación óculo-manual y el equilibrio, manteniéndose activo sin riesgo de lesiones graves.
  2. Agilidad Mental: La Bola Canaria es un juego de estrategia. Requiere concentración, cálculo de distancias y toma de decisiones bajo presión.
  3. Bienestar Emocional: Al practicarse en equipo, combate la soledad y fomenta el sentimiento de pertenencia a la comunidad. Es una herramienta poderosa para el intercambio de experiencias entre jóvenes y mayores.

Con la mirada puesta en la liga y el corazón en la tradición, los equipos de Casillas del Ángel demuestran que, mientras ruede la bola, el espíritu del pueblo seguirá más vivo que nunca.

Felo : El Corazón de la alegría, el sabor y la amistad

En el pueblo de Casillas del Ángel, el nombre de Félix Morales de León, conocido como «Felo» no solo evoca el aroma de la buena cocina, sino también la esencia de un hombre que fue el alma de su comunidad. Lo que durante décadas conocimos como el Salón Santiago luego el Bar de Felo —hoy convertido en La Era de Casillas— sigue siendo el símbolo de un legado que trasciende los fogones.

Un Maestro entre Fogones y un Anfitrión de Todos

Felo se movía con una soltura natural en la cocina. Su preparación de la carne de cabrito alcanzó tal fama que personas de toda condición social, desde vecinos del pueblo hasta visitantes ilustres de la isla, peregrinaban a su mesa. Pero más allá del plato, Felo era un hombre entregado a los suyos: ayudó incansablemente a su familia en cada tarea que los tiempos demandaran, demostrando un compromiso inquebrantable con su hogar.

El Salón Santiago: Escenario de Vida

El local no era solo un restaurante; era el centro neurálgico de la vida social en Casillas. Bajo su techo se celebraron:

  • Bailes y fiestas que marcaron épocas.
  • Encuentros y celebraciones familiares y vecinales.
  • Eventos sociales de todo tipo, donde la hospitalidad de Felo era siempre el denominador común.

Pasiones y Amistades: El Hombre detrás del Delantal

Fuera de la cocina, Felo era un hombre de pasiones vibrantes. Siempre encontraba un hueco para el fútbol, su gran afición, que compartía con su amor por la música.

Pero, sobre todo, Felo fue un buen vecino y un amigo leal. Quienes lo conocieron desde siempre, como Isidro, Pepe o Cecilio Morales, guardan tesoros en la memoria, aún recuerda con cariño aquellos juegos de infancia, cuando con apenas 6 o 7 años, compartían tardes enteras corriendo con sus pistolas de mixtos.

Una Pasión Musical: Coleccionista y Protagonista

Si el fútbol era una de sus grandes aficiones, la música fue el arte que definió su espíritu. Felo no solo amaba escucharla, sino que fue un destacado coleccionista de instrumentos, atesorando piezas como un arpa, un piano y más de 14 acordeones, instrumento este último por el que sentía especial predilección.

Su compromiso con la cultura popular de la isla le llevó a formar parte activa del tejido musical de Fuerteventura. Durante varios años, fue un miembro fundamental de la Rondalla del Campillo y La Charanga del municipio de Antigua , después del fallecimiento de Felo, La Charanga decidió cambiar su nombre por La Charanga Amigos de Felo en su Honor donde compartió su talento y alegría con vecinos y amigos.

Charanga Amigos de FELO

Un Adiós que nos Sobrecogió

El pasado 8 de abril, la noticia de su partida nos tomó a todos por sorpresa. El vacío que deja Felo es inmenso, pues se fue un hombre que supo unir a la isla a través del sabor, la música y, sobre todo, la amistad verdadera.

Hoy, al ver la La Era de Casillas, no entra nostalgia de recordar un lugar de celebración, alegría, fiestas y el rico sabor del cabrito preparado por el amigo Felo y a veces acompañando con su acordeón, no solo buscamos recordar ese sabor inconfundible de su cocina, sino que rendimos homenaje a un hombre que hizo de la hospitalidad su forma de vida.

Catalina Méndez Montañez: El Legado Tejido de una Artesana de Leyenda

En el corazón de Fuerteventura, el susurro de la palma no solo cuenta historias del viento, sino también de manos que, con paciencia y maestría, han sabido entrelazar la tradición con el presente. Doña Catalina Méndez Montañez, conocida cariñosamente por todos como «Catalinita», representa uno de los pilares más sólidos de la identidad majorera. Nacida en Puerto del Rosario el 8 de septiembre de 1930, su vida fue un testimonio vivo de amor por su tierra y sus raíces.

Una herencia de manos sabias

El destino de Catalinita estaba escrito entre fibras vegetales. Aprendió el oficio de su madre, Catalina Montañez, una empleitadora tradicional de quien heredó no solo la técnica, sino también el respeto por la materia prima: la palma verde y el palmito. Bajo su tutela, Catalinita dominó la creación de las piezas más emblemáticas de la vida rural en la isla: serones, genas, esportones, empleitas y esteras.

Sin embargo, su espíritu inquieto no se detuvo en la mera repetición del pasado. Con una visión avanzada para su tiempo, incorporó la creatividad a su catálogo, diseñando bolsos y sombreros que adaptaban la artesanía ancestral a las necesidades contemporáneas.

Ezequiel: El alma en la preparación de la materia

Detrás de la perfección de cada pieza, existía un binomio inseparable basado en el apoyo y el trabajo compartido. No se puede entender la calidad de la obra de Catalinita sin mencionar a su fiel compañero, Ezequiel. Hombre con los pies en la tierra y de gran corazón, Ezequiel era el encargado de la fase más crítica del proceso: el tratamiento de los ramos de palmera.

Con una sabiduría ligada a los tiempos del sol y el aire, él preparaba la palma con precisión para extraer los palmitos. Gracias a su esfuerzo y cuidado en la curación de la fibra, Catalinita podía disponer de una materia prima de calidad excepcional, permitiéndole alcanzar esa finura y resistencia que hicieron de sus trabajos algo único en la isla.

El reconocimiento a una vida de entrega

Su incansable labor fue reconocida en el año 2000 con el Premio Insular de Artesanía, otorgado por la Fundación Colectivo Mafasca y el Ayuntamiento de Antigua. Catalinita participó en infinidad de ferias insulares y regionales, convirtiéndose en una embajadora de la cultura canaria.

Maestra y aprendiz eterna

Más allá de sus obras, su mayor regalo fue su generosidad. Dedicó gran parte de su vida a impartir multitud de talleres, formando a personas interesadas en que estos oficios no cayeran en el olvido. Pero, a pesar de ser una maestra consagrada, nunca dejó de ser alumna; participaba en talleres de lo más variado para renovar sus conocimientos. Hoy, su recuerdo y el de Ezequiel permanecen en cada trenzado, recordándonos que, con palma y corazón, se teje la historia de todo un pueblo.

Casillas del Ángel : Fuerteventura